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miércoles, 29 de junio de 2011

Aproximación a La Metamorfosis

Esta extraña novela encierra varias de las claves literarias de Kafka. Parte de un hecho fantástico: ¿la transformación de una persona en escarabajo? para reflejar muchos de los temas y obsesiones que dominan su narrativa: las relaciones difíciles entre padres e hijos, la soledad, la melancolía, el autoritarismo o la falta de explicación lógica en el destino de una persona.

El extraño despertar de Gregor

Gregor Samsa es un joven viajante de comercio que vive con sus padres y su hermana Grete. Un día se despierta y ve que su cuerpo ha sufrido una extraña transformación.

Cree que es un sueño e intenta despertar, mientras se lamenta de lo duro que es su trabajo. Su madre, extrañada por no oír a Gregor, va a despertarle, y Gregor nota algo extraño en su voz.

La presentación

Gregor hace muchos intentos para salir de la cama, pero su nuevo estado –grande, sin brazos ni piernas y un gran caparazón en la espalda– lo hace muy difícil.

Pasa el tiempo, y Gregor escucha cómo llega el apoderado del almacén donde trabaja a su casa, extrañado por el retraso. Llaman a la puerta y, al fin, tras mucho esfuerzo, Gregor consigue abrirla y presentarse ante su familia y el apoderado.

La comida de Grete

Al ver a Gregor, el apoderado huye horrorizado y su familia queda espantada. El padre, armado con un bastón, golpea a Gregor hiriéndole hasta conseguir encerrarlo en la habitación, donde queda recluido sin poder salir.

Gregor se resigna a escuchar los desesperados comentarios de su familia ante su nuevo estado. Sobrevive gracias a los alimentos que le lleva su hermana; cuando Grete entra, Gregor se esconde bajo el canapé para que ella no le vea.

Sin muebles

Poco a poco, Gregor se adapta a su cuerpo de insecto, es capaz de controlarlo mejor y percibe que tiene nuevos gustos y sensaciones. Por otra parte, su hermana lo percibe cada vez más como un animal que como un ser humano, por lo que propone a su madre quitar los muebles que ya no necesita para que pueda tener más espacio. Esto conlleva el paso definitivo de Gregor a la condición de animal.

Melancolía de Gregor

Tras un episodio en el que Gregor sale de la habitación y es recluido en ella de nuevo a la fuerza por el padre, Gregor nota que el distanciamiento con la familia es cada vez mayor: su hermana le deja de comer cualquier cosa y cada vez limpia menos la habitación. Por otra parte, las estrecheces económicas que pasa la familia por la ausencia del sueldo de Gregor hacen que alquilen una habitación a tres inquilinos. Gregor cae en una depresión y deja de comer.

Indignación de los inquilinos

Los tres inquilinos que tiene la familia para mejorar su economía cambian las costumbres de la casa. La habitación de Gregor se utiliza como desván en el que se ponen los muebles que no se usan. Los inquilinos son escrupulosos y exigen que todo esté limpio y ordenado. Una noche Grete toca el violín, y los inquilinos, atraídos por la música, le piden que interprete en la sala. Gregor escucha la música y sale a pedir a su hermana que toque para él.

Muerte de Gregor

Tras el lamentable episodio, Gregor vuelve a su habitación y es encerrado allí. La familia, desesperada, decide que hay que deshacerse de él, porque el insecto ya no tiene nada que ver con Gregor Samsa. Este, herido, débil y enfermo, muere esa misma noche. La noticia es acogida con melancolía por la familia, pero también con la satisfacción de saber que la pesadilla ha pasado. La vida sigue: padres e hija salen a pasear.

Texto extraído de Kalipedia. Ver en su contexto original

miércoles, 8 de junio de 2011

Para saber más sobre Gregorio Samsa

Pincha aquí para saber más sobre Gregorio Samsa.

Franz Kafka - La Metamorfosis

Pincha aquí para acceder al documento sobre Kafka y La metamorfosis.

Lo Kafkiano

Texto extraído del periódico mejicano correo. Ver el texto en su contexto original.

Se trata de un adjetivo admitido en nuestro idioma desde 1992 –aunque ya se usaba en la crítica literaria y popularmente–. Se aplica para ‘calificar algo como absurdo y angustioso’, señala el Diccionario de la Real Academia, DRAE. Sin embargo, los especialistas precisan que el adjetivo kafkiano se debe emplear para describir «un mundo complejo, basado en reglas imposibles de comprender, que propician situaciones sociales angustiosas o grotescas, que pueden llevar incluso a la risa» (Kundera, 1987).

La palabra se origina en la obra de Frank Kafka. Los especialistas coinciden en que básicamente el concepto se acuña mediante su obra "El proceso". En ella se describe cómo un hombre (Josef K.) se ve atrapado por el mundo laberíntico de la burocracia, acusado por un delito del que no tiene la mínima idea.

¿Por qué la obra o las acciones de una persona propician que su nombre pase a formar una palabra?

El lenguaje refleja la realidad. Las palabras tienden a sintetizar la realidad, a crear conceptos en la mente de las personas. Así, por ejemplo, si se pide a una persona la definición de mesa, regularmente dirá que se trata de ‘una superficie con cuatro patas’ (palabras más, palabras menos). Sin embargo, si se le presenta una columna que sostiene de forma fija una superficie mayor en la parte superior, no dudará en calificarla de mesa, a pesar que no se ajuste mucho a la definición ofrecida. La palabra mesa, entonces, se ha vuelto un concepto y va más allá de lo que representa físicamente.

Para la vida cotidiana, toda lengua crea voces para señalar los elementos del ambiente, incluso los inmateriales o conceptuales, como lo que representa en nuestro entender las palabras idea o concepto.

La evolución de la sociedad va generando cada vez más, condiciones conceptuales que deben recibir algún nombre. Cuando no existe la palabra específica, entonces se inventa. En este caso se recurrió a quien primero la identificó el hecho. Este mundo angustioso, laberíntico, difícil de comprender, injusto, padecido en cualquier parte del mundo, carecía de nombre hasta que lo denuncia Kafka.

Son abundantes los nombres trasformados en adjetivos: cervantino (de Miguel de Cervantes), dantesco (de Dante Alighieri), freudiano (de Sigmund Freud) goethiano (de Goethe), maquiavélico (de Nicolás Maquiavelo) y hasta cantinflesco (de Cantinflas, Mario Moreno). Todos, aceptados en el DRAE.

Frank Kafka fue un escritor judío checo. Nació en Praga el 3 de julio de 1883 y murió en Austria, el 3 de junio de 1924.

Milan Kundera –en su libro El arte de la novela– relata el caso real de un ingeniero praguense invitado a Londres a impartir una conferencia. A su regreso se entera que la prensa lo señala un difamador que se había asilado en aquel país. Al pretender encontrar el origen del error, empieza a ser hostigado, y termina haciendo real la acusación original: pide asilo al Reino Unido y habla mal de su país: kafkiano.